Libra

La libra esterlina (símbolo: £; código ISO: GBP), comunmente conocida simplemente como libra, es la moneda oficial del Reino Unido, Jersey, Guernsey, la Isla de Man, Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur, el Territorio Antártico Británico y Tristan da Cunha. Está dividida en 100 peniques. Otras naciones que no usan la libra esterlina tienen también monedas llamadas “libra”. En otro tiempo, la libra esterlina estuvo respaldada por plata u oro, pero ahora es dinero “fiat”, respaldado sólo por la economía en las áreas donde es aceptado.

Las dependencias de la Corona Británica de Guernsey y Jersey producen su libras locales: “la libra Guernsey” y la “libra Jersey”. La libra esterlina se usa también en la Isla de Man (junto a la libra Manx), en Gibraltar (junto a la libra de Gibraltar), en las Islas Falkland (junto a la libra de las Islas Falkland), y en las islas de Santa Helena y Ascensión, Ascensión y Tristan da Cunha (junto a la libra de Santa Helena). Las libras de Manx, Gibraltar, Falkland Islands y Santa Helena son monedas separadas, con una paridad fija con la libra esterlina. El Banco de Inglaterra es el banco central para la libra esterlina, emitiendo sus propias monedas y billetes, y regulando la emisión de los billetes por los bancos privados en Escocia y en Irlanda del Norte. Los billetes emitidos por otras jurisdicciones no están reguladas por el Banco de Inglaterra; los gobiernos locales usan los billetes del Banco de Inglaterra para respaldar la emisión local permitiendo que sean intercambiadas a valor nominal 1:1.

La libra esterlina es la cuarta moneda más utilizada para el comercio en el mercado de divisas, después del dólar estadounidense, del euro y del yen japonés. Junto a estas tres monedas, forma la cesta de monedas que calculan el valor de los derechos especiales de giro del Fondo Monetario Internacional, con estos porcentajes de participación (dólar estadounidense 41,9%, euro 37,4%, libra esterlina 11,3% y yen 9,4%). La libra esterlina es la tercera moneda que se utiliza para las reservas de los bancos centrales (con un 4% aproximadamente).

Nombres

El nombre completo oficial, “libra esterlina”, es usado principalmente en contextos formales y también cuando es necesario distinguirla de otras monedas del mismo nombre. En otros casos se usa normalmente el término “libra”. El nombre de la moneda es, a veces, abreviado a “esterlina”, particularmente en los mercados financieros al por mayor, pero no refiriéndose a cantidades específicas, “Se acepta el pago en esterlinas” pero nunca “Esto cuesta cinco esterlinas”. Las abreviaturas “ster.” o “stg” son usadas a veces. El término libra británica es usado comunmente en contextos menos formales, aunque no es un nombre oficial para la moneda. La libra esterlina se refiere también a transferencias electrónicas en el mercado de divisas. Los orígenes de este término se atribuyen al hecho de que en 1800, el cambio entre el dólar y la libra esterlina era transmitido por cable transatlático. A veces, la gente se refiere a los brokers como “cable dealers”.

Hay una aparente convergencia de opiniones en lo que se refiere a los orígenes del término “libra esterlina”, como derivación del nombre de la pequeña moneda normanda, y de su asociación con Easterlings (los comerciantes alemanes) y otras etimologías. Por consiguiente, el Diccionario Inglés de Oxford (y otras fuentes derivadas del mismo) establecen que la etimología más plausible es la derivación del Inglés Antiguo steorra por “estrella” con la adición del diminutivo “-ling” que quiere decir “pequeña estrella” y que se refiere al penique de plata de los ingleses normandos.

Las monedas de plata conocidas como “sterlings”, 240 de ellos los acuñaron de una libra de plata... Por consiguiente, los pagos se calcularon en “libras de sterlings”, una frase que más tarde se acortó...

El signo de la moneda para la libra es £, que se escribe usualmente con una sóla barra cruzada (como en los billetes de libras esterlinas), aunque una versión con una doble barra cruzada (₤) se ve a veces. Este símbolo deriva de los documentos medievales en latín donde las palabras “libra, solidus y denarios” (£sd) se refieren a las libras, chelines y peniques en el sistema predecimal (duodecimal) británico y donde la letra negra “L” era la abreviación para libra, la unidad básica romana de peso.

El código ISO 4217 de la moneda es GBP. A veces, la abreviación UKP se usa pero no es la estándar porque el código ISO 3166 del país para el Reino Unido es GB. Las dependencias de la Corona usan sus propios códigos (no con el sistema ISO): GGP (libra de Guernsey), JEP (libra de Jersey) e IMP (libra de la Isla de Man). A menudo, las acciones se comercializan en peniques, por eso, los tratantes pueden referirse a la libra esterlina, GBX (a veces GBp), cuando ven los precios de las acciones.

Un argot común para la libra esterlina o libra es quid, que es singular y plural, excepto en la frase común “Quids in! -¡Saca provecho!-”. El término puede haber venido de los inmigrantes italianos de “scudo”, el nombre de unas monedas usadas en Italia hasta el siglo XIX, o del latín “quid” a través de la común frase “quid pro quo -sustituir algo por algo-” o figurativamente, “un intercambio equitativo”.

Subdivisiones y otras unidades

Acuñación decimal

Desde la decimalización en 1971, las libras se han dividido en cien peniques (hasta 1981 se describía en la acuñación “nuevos peniques”). El símbolo del penique es “p”; por consiguiente, 50p (£0,50) se pronuncia apropiadamente como “fifty pence” o coloquialmente, bastante a menudo, se pronuncia “fifty pee” /fɪfti: pi:/. Esto también ha ayudado a distinguir entre los nuevos peniques y los antiguos durante la transición al sistema decimal. Un medio-penique decimal se emitió hasta 1984 en un intento de parar la inflación pero se quitó debido al alto coste de producción que era mayor que su valor nominal.

Pre-decimal

Antes de la decimalización, la libra estaba dividida en veinte chelines y cada chelín en doce peniques, por lo que una libra estaba compuesta por 240 peniques. El símbolo del chelín era “s” -no por la primera letra de la palabra (en inglés), sino por el latín “solidus”. El símbolo para el penique era “d”, del francés “denier”, del latín “denarius” (el solidus y el denarius eran monedas romanas). Una cantidad mezclada de chelines y peniques, tal como 3 chelines y 6 peniques, se escribía como “3/6” o “3s. 6D” y se decía “tres y seis” (excepto para “1/1”, “2/1”, etc. que se decía “uno y un penique”, “dos y un penique”, etc.). Cinco chelines se escribían como “5s.” o, más comunmente, “5/-”. La raya (/) indicando los chelines era también conocido como un “solidus” y era originalmente una adaptación de la “s larga” que representaba esa palabra.

Varias denominaciones de monedas tuvieron y, en algunos casos, continuan teniendo, nombres especiales, tales como: corona, farthing, soberano y guinea.

En los cincuenta, las monedas de los reyes Jorge III, Jorge IV y Guillermo IV habían desaparecido de la circulación, pero las monedas (al menos el penique) con la cabeza de cualquier rey británico o reina, desde la Reina Victoria en adelante pueden ser encontradas en circulación. Las monedas de plata fueron reemplazadas por otras de cobre y níquel en 1947 y en los sesenta, era muy raro ver las monedas de plata. Los chelines de plata, cobre y níquel (de cualquier período posterior a 1816) y los florines (2 chelines) permanecen como moneda legal después de la decimalización (como 5p y 10 p respectivamente) hasta 1993 y ahora están oficialmente fuera de circulación.

Historia

La libra esterlina es la moneda más antigua que se encuentra todavía en uso.

Anglo-sajón

La libra fue una unidad de cuenta en la Inglaterra anglo-sajona, igual a 240 peniques de plata y equivalente al peso de una libra de plata. Evolucionó en la moderna moneda británica, la libra esterlina.

El sistema de: 4 farthings = 1 penique, 12 peniques = 1 chelín y, 20 chelines = 1 libra fue adoptado del que introdujo Carlomagno.

Los orígenes de “esterlina” vienen del reino del Rey Offa of Mercia, (757-796) que introdujo el penique de plata. Copió el “denario” del nuevo sistema monetario de Carlomagno. Como en el sistema carolingio, 240 peniques pesaban 1 libra (correspondiendo a la libra de Carlomagno), correspondiendo el chelín al “solidus” de Carlomagno que eran iguales a 12d. En el tiempo de la introducción del penique, pesaba 22,5 granos troy de buena plata (32 granos tower; sobre 1,5 g), indicando que la libra Mercian pesaba 5.400 granos troy (la libra Mercian se convirtió en la base de la libra tower, que pesaba 5.400 granos troy, equivalente a 7.680 granos tower, unos 350g). En este tiempo, el nombre “esterlina” tenía todavía que ser adquirido. El penique se expandió rápidamente a los otros reinos anglo-sajones y se convirtió en la moneda estándar de lo que iba a convertirse en Inglaterra.

Medieval

Los primeros peniques estaban hechos de plata buena (tan pura como fuera posible). Sin embargo, en 1158, una nueva moneda fue introducida por el Rey Enrique II (conocida como el penique Telaby) que fue creada de 0,925 (92.5%) plata. Este se convirtió en el estándar hasta el siglo XX y es conocida hoy como la esterlina de plata, que tomó ese nombre por su asociación con la moneda. La esterlina de plata es 0,999 (99.9%) de plata buena que fue tradicionalmente usada y, por eso, las monedas esterlinas de plata no se desgastaron tan rapidamente como las monedas de plata. La moneda inglesa fue, casi exclusivamente, plata hasta 1344, cuando el oro fue introducido en circulación. Sin embargo, la plata permaneció como la base legal de la esterlina hasta 1816. En el reinado de Enrique IVI (1399-1413), el penique fue reducido en peso a 15 granos (0,97g) de plata, con otra reducción a 12 granos (0,78g) en 1464.

Tudor

Durante los reinados de Enrique VIII y de Eduardo VI, la acuñación en plata fue muy devaluada, aunque la libra se redefinió a la libra troy de 5.760 granos (373gr) en 1526. En 1544, una acuñación en plata fue emitida conteniendo una tercera parte de plata y dos terceras partes de cobre. El resultado fue una moneda de cobre en apariencia, pero relativamente pálida en color. En 1552, una nueva acuñación en plata fue introducida. Sin embargo, el peso del penique fue reducido a 8 granos (0,52 gr), por lo que una libra troy de esterling plata producía 60 monedas de chelín. Este patrón plata fue conocido como el “patrón de 60 chelines” y duró hasta 1601 cuando se introdujo un “patrón de 62 chelines”, reduciendo el peso del penique a 7 2331 granos (0,50 gr).

Durante este período, el tamaño y el valor de la acuñación en oro fluctuó considerablemente.

Patrón oro extraoficial

En 1663, una nueva acuñación en oro fue introducida, basada en la buena guinera de 22 quilates. Fijada en peso a 44½ la libra troy pound desde 1670, este valor de la moneda varió considerablemente hasta 1717, cuando se fijó en 21 chelines (21/-, 1,05 libras). Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de Sir Isaac Newton, Autoridad de la Casa de la Moneda, de reducir el valor de la guinea, esta valoración sobrevaloró el oro con respecto a la plata cuando se compara con las valoraciones en otros países europeos. Los comerciantes británicos pagaban mediante plata a otros países mientras que las exportaciones se pagaban en oro. Como consecuencia, la plata fluía hacia afuera del país y el oro fluía hacia adentro, llevando a una situación en la que Gran Bretaña estaba efectivamente en un patrón oro. Además, se desarrolló una escasez de monedas de plata. Esta escasez se agravó por el hecho de que la plata era la única materia prima aceptada por China para exportar oro en este período. A mediados del siglo XVII, unos 28 millones de kilogramos (62 millones de libras) de plata fueron recibidos por China, principalmente de las potencias europeas, a cambio de té chino y de otras mercancías. Para comerciar con China, la Gran Bretaña tenía que comerciar primero con otras naciones europeas para recibir plata, lo que llevó a la Compañía del Este de la India a rectificar su desequilibrio comercial a través de la venta indirecta de opio a los chinos.

Establecimiento de monedas modernas

El Banco de Inglaterra fue fundado en 1694, seguido por el Banco de Escocia, un año más tarde. Ambos empezaron a emitir billetes.

Moneda de Gran Bretaña (1707) y del Reino Unido (1801)

Las libras escocesas, al principio, tenían prácticamente el mismo valor que la libra esterlina, pero tenían una gran devaluación hasta que en el siglo XVII se vinculó a la libra esterlina a un valor de 12 libras escocesas = 1 libra esterlina.

En 1707, el Reino de Inglaterra y el Reino de Escocia se fusionaron en el Reino de la Gran Bretaña. De acuerdo con el Tratado de la Unión, la moneda de la Gran Bretaña era la libra esterlina, siendo reemplazadas las libras escocesas por esterlinas al valor fijado.

En 1801, la Gran Bretaña y el reino de Irlanda se unieron para formar el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda. Sin embargo, la libra irlandesa continuó existiendo y no fue reemplazada por la libra esterlina hasta enero de 1826. El tipo de conversión fue de trece libras irlandesas por cada doce libras esterlinas.

Patrón oro

Durante la Guerra Americana de la Independencia y las Guerras Napoleónicas, los billetes del Banco de Inglaterra eran la moneda de curso legal y su valor fluctuaba relativo al oro. El Banco emitió también piezas de plata para aliviar la escasez de monedas de plata. En 1816, el patrón oro fue adoptado oficialmente, con el patrón plata reducido a 66 chelines (66/-, £3 6s), representando las monedas de plata una emisión simbólica (no conteniendo su valor en metal precioso). En 1817, el soberano fue introducido, valorado a 20 chelines. En oro de 22 quilates, contenía 113 granos (7,3 gr) de oro y reemplazaba a la guinea como la moneda británica de oro estándar sin cambiar el patrón oro. En 1825, la libra irlandesa, que había estado vinculada a la esterlina desde 1801 a un tipo de cambio de 13 libras irlandesas = 12 libras esterlinas, fue reemplazada, a mismo tipo de cambio, por la esterlina.

Durante finales del siglo XIX y principios del siglo XX, otros muchos países adoptaron el patrón oro. Como consecuencia, los tipos de cambio entre las diferentes monedas podían ser determinados simplemente desde los respectivos con el patrón oro. La libra esterlina era igual a 4,85 dólares estadounidenses, 5,25 dólares canadienses, 12,10 florines holandeses, 26,28 francos franceses (o a monedas equivalentes en la Unión Monetaria Latina), 20,43 marcos alemanes o 24,02 coronas austro-húngaras. Hubo debates en la Conferencia Monetaria Internacional de 1867 en París respecto a la posibilidad de que el Reino Unido se uniera a la Unión Monetaria Latina, y una Comisión Real en Acuñación Internacional examinó el asunto, resultando en una decisión en contra de unirse a la unión monetaria.

El patrón oro fue suspendido al estallar la Guerra en 1914, siendo los billetes del Banco de Inglaterra y del Tesoro la moneda oficial. Antes de la Primera Guerra Mundial, El Reino Unido tenía una de las economías más fuertes del mundo, teniendo el 40% de las inversiones del mundo en el extranjero. Sin embargo, al final de la Guerra, el país debía 850 millones de libras de la época (35.100 millones de libras de 2014), la mayoría a los Estados Unidos, costándole los intereses al país el 40% de todo el gasto gubernamental. En un intento de reanudar la estabilidad, se introdujo una variación del patrón oro en 1925, en la que la moneda se vinculó al oro a la fijación que existía antes de la Guerra, aunque la gente sólo podía intercambiar su moneda por lingotes de oro, en lugar de por monedas. Esto se abandonó el 21 de septiembre de 1931, durante la Gran Depresión, y la libra esterlina sufrió una devaluación inicial de un 25%.

Uso en el Imperio

La libra esterlina circuló en la mayoría del Imperio Británico. En algunas partes, fue usada junto a otras monedas locales. Por ejemplo, el soberano de oro era moneda de curso legal en Canadá a pesar del uso del dólar canadiense. Varias colonias y dominios adoptaron la libra como su propia moneda. Incluyendo a: Australia, Barbados, África Británica del Oeste, Chipre, Fiji, el Estado Libre de Irlanda, Jamaica, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Rodesia del Sur. Algunas de estas retuvieron la paridad con la libra esterlina a lo largo de su existencia (por ejemplo, la libra sudafricana), mientras que otras se desviaron de la paridad después del fin del patrón oro (ej. la libra australiana). Estas monedas y otras ligadas a la libra esterlina constituyeron el área de la libra esterlina.

Bretton Woods

En 1940, un acuerdo con los Estados Unidos ligó la libra al dólar estadounidense al tipo de 1£ = 4,03$ (sólo el año anterior había sido de 4,86$). Este tipo de cambio se mantuvo durante la Segunda Guerra Mundial y formó parte del sistema de Bretton Woods que gobernó los tipos de cambio de después de la Guerra. Bajo una continua presión económica, y a pesar de meses de negativas de que se haría, el 19 de septiembre de 1949, el gobierno devaluó la libra un 30,5% hasta 2,80$. El cambio aligeró que otras monedas fueran devaluadas en relación al dólar estadounidense.

En 1961, 1964 y 1966, la libra entró en una renovada presión ya que el tipo de cambio en relación al dólar era considerado demasiado alto. En el verano de 1966, con el valor de la libra cayendo en los mercados de divisas, los controles de los cambios fueron endurecidos por el gobierno de Wilson. Entre las medidas, los turistas tenían prohibido sacar más de 50£ fuera del país, hasta que la restricción fue levantada en 1979. La libra fue devaluada finalmente un 14,3% a 2,40$ el 18 de noviembre de 1967.

Decimalización

Hasta la decimalización, las cantidades se indicaban en libras, chelines y peniques, con varios tipos de notaciones. La misma cantidad se indicaba como: 32s 6d, 32/6, 1£ 12s 6d, 1£/12/6. Era habitual especificar algunos precios (por ejemplo los honorarios profesionales y los precios de las subastas de obras de arte) en guineas (una guinea eran 21 chelines) aunque no había ni monedas ni billetes de guineas.

El 15 de febrero de 1971, el Reino Unido decimalizó, reemplazando los chelines y los peniques con una sola subdivisión, el nuevo penique. 1£ 12s 6d se convirtió en 1£1,62½. La palabra “nuevo” se omitió de las monedas después de 1981.

Libre flotación de la libra

Con la caída del sistema de Bretton Woods, la libra fluctuó desde agosto de 1971 en adelante. Al principio se apreció un poco, subiendo a unos 2,65$ en marzo de 1972, desde los 2,42$ cuando había sido fijada. El área de la libra esterlina, efectivamente terminó en ese momento con la mayoría de sus miembros eligiendo también la flotación libre en relación a la libra y al dólar.

Crisis de la libra de 1976

James Callaghan tomó posesión en 1976. Inmediatamente dijo que la economía se estaba enfrentado a enormes problemas, según los documentos que vieron la luz en 2006 de los Archivos Nacionales. Los efectos de la crisis del petróleo de 1973 se sentían todavía, creciendo la inflación por encima del 27% en 1975. Los mercados financieros empezaron a creer que la libra estaba sobrevalorada, y, en abril de ese año, el Wall Street Journal aconsejó la venta de las inversiones en libras esterlinas en un artículo titulado: “Adios Gran Bretaña. Fue bonito conocerte”. En ese momento, el gobierno del Reino Unido estaba teniendo déficit, y la estrategia de los laboristas era aumentar el gasto público. A Callaghan se le dijo que había tres posibles resultados: una desastrosa caída libre de la libra esterlina, una economía de sitio internacional inaceptable, o un acuerdo con los aliados clave para apoyar la libra mientras que se ponían en marcha duras reformas. Los Estados Unidos temieron que la crisis pusiera en peligro a la OTAN y a la Comunidad Económica Europea, y, a la luz de esto, el Tesoro de los Estados Unidos forzó unos cambios en la política interior del Reino Unido. En noviembre de 1976, el Fondo Monetario Internacional anunció las condiciones para un préstamo, incluyendo profundos recortes en el gasto público.

1979-1989

El Partido Conservador fue elegido en 1979, en un programa de austeridad fiscal. Inicialmente la libra se disparó, subiendo por encima de los 2,40$, porque los tipos de interés subieron en respuesta a la política de centrarse en la oferta de dinero. El alto tipo de cambio se pagó con la gran depresión de 1981. La libra esterlina cayó muchísimo después de 1980; cuando llegó al punto más bajo, la libra se valía sólo 1,03$ en marzo de 1985, antes de subir hasta los 1,70$ en diciembre de 1989.

Siguiendo al marco alemán

En 1988, el Ministro de Hacienda de Margaret Thatcher, Nigel Lawson, decidió que la libra debería seguir al marco de Alemania Occidental, con el resultado involuntario de un rápido crecimiento de la inflación porque la economía creció debido a los inapropiadamente bajos tipos de interés. (Por razones ideológicas, el Gobierno Conservador declinó usar mecanismos alternativos para controlar la explosión del crédito. Por esta razón, el antiguo Primer Ministro Edward Heath se refirió a Lawson como un “golfista de un solo palo de golf”.

Siguiendo a la reunificación alemana en 1990, pasó lo opuesto, ya que los altos costes de los préstamos para la reconstrucción de Alemania del Este, una necesidad agudizada por la elección política que se tomó de hacer al marco de Alemania del Este equivalente al de la Alemania Occidental, lo que implicó que los tipos de otros países que seguían al marco alemán, especialmente el Reino Unido, fueran demasiado altos en relación a las circunstancias que había dentro del Reino Unido, llevando a una caída en la vivienda y a la recesión.

Siguiendo a la Unidad Monetaria Europea

El 8 de octubre de 1990, el Gobierno Conservador (tercer gobierno de Thatcher, 1987-1990) decidió unirse al Mecanismo de Tipos de Cambio Europeo, estableciéndose el valor de la libra en 2,95DM. Sin embargo, el país fue forzado a retirarse del sistema el “Miércoles Negro” (16 de septiembre de 1991) ya que el comportamiento de la economía británica hizo insostenible el tipo de cambio. El especulador (George Soros), como todo el mundo sabe, hizo aproximadamente 1.000 millones de dólares estadounidenses por dismunir el valor de la libra.

El “Miércoles Negro” vio cómo los tipos de interés subían desde el 10% al 15% en un intento, que no tuvo éxito, de impedir que la libra cayera por debajo de los límites del Mecanismo de Tipos de Cambio Europeos. El tipo de cambio cayó al 2,20DM. Los defensores de un menor tipo de cambio de la libra con respecto al marco indicaban que una libra más barata animaría las exportaciones y contribuiría a la prosperidad económica de los noventa.

Siguiendo los objetivos de inflación

En 1997, el nuevamente elegido gobierno laborista traspasó el control de los tipos de interés del día a día al Banco de Inglaterra (una política que originariamente había sido defendida por los liberales demócratas). Ahora, el Banco es el responsable de establecer los tipos de interés de base para mantener la inflación en el Índice de Precios de Consumo muy cercana al 2%. Si el IPC estuviera un punto porcentual por arriba o por debajo del objetivo, el Gobernador del Banco de Inglaterra tendría que escribir una carta abierta al Ministro de Hacienda explicando las razones de ello y las medidas que se tomarán para volver a llevar la inflación al objetivo del 2%. El 17 de abril de 2007, el IPC era del 3,1% (el Índice de Precios al Por Menor era del 4,8%). Como correspondería, y por primera vez, el Gobernador tenía que escribir públicamente al Gobierno explicando porqué la inflación estaba más de un punto porcentual por encima del objetivo.

Euro

Como mienbro de la Unión Europea, el Reino Unido podía adoptar el euro como su moneda. Sin embargo, el tema era políticamente controvertido. Gordon Brown, entonces Ministro de Hacienda, descartó unirse al euro en el futuro inmediato, diciendo que la decisión de no unirse al euro había sido correcta para Gran Bretaña y para Europa.

El gobierno del antiguo Primer Ministro, Tony Blair, había prometido hacer un referendum para decidir si la unión al euro necesitaba hacer “cinco pruebas económicas”, para asegurar que la adopción del euro sería en el interés nacional. Además de este criterio nacional, el Reino Unido debería cumplir los criterios económicos de convergencia de la Unión Europea (los criterios de Maastricht), antes de que se le permitiese adoptar el euro. La Coalición conservadora y liberal descartó unirse al euro en el Parlamento. Actualmente, el déficit anual del gobierno del Reino Unido, como un porcentaje de su PIB, está por encima del umbral determinado. En febrero de 2005, el 55% de los ciudadanos británicos estaban en contra de adoptar la moneda. y el 30% estaba a favor. La idea de reemplazar la libra por el euro ha sido controvertida para los británicos, en parte porque la libra es un símbolo de identidad de la soberanía británica y porque, según los críticos, llevaría a unos tipos de interés que no serían los mejores, dañando la economía británica. En diciembre de 2008, los resultados de la encuesta de la BBC sobre 1.000 personas, indicaron que el 71% votaría que no y que el 23% votaría que sí, a la unión con la moneda única europea, mientras que el 6% dijo que no estaba seguro. La libra no se unió al Segundo Mecanismo de Tipos de Cambio Europeos después de que se creara el euro. Dinamarca y el Reino Unido tienen opciones de no entrar en el euro. Técnicamente, cualquier otra nación de la Unión Europea debe finalmente unirse.

El Partido Conservador Escocés dice que hay un problema para Escocia ya que la adopción del euro implicaría el final de los distintivos regionales en los billetes, ya que los billetes de euro no tienen diseños nacionales. El Partido Nacional Escocés no ha confirmado todavía cuál sería la moneda nacional si se aprueba la independencia.

El uno de enero de 2008, las bases soberanas británicas de Chipre (Akrotiri y Dhekelia) empezaron a usar el euro (además de la República de Chipre).

Actual valor de cambio

Monedas más utilizadas en el comercio, por valor
Distribución del volumen global del Mercado de tipos de cambio

Puesto

Moneda

Código ISO 4217
(Símbolo)

% de reparto diario
(abril de 2013)

1

Dólar estadounidense

USD ($)

87,0%

2

Euro

EUR (€)

33,4%

3

Yen japonés

JPY (¥)

23,0%

4

Libra esterlina

GBP (£)

11,8%

5

Dólar australiano

AUD ($)

8,6%

6

Franco suizo

CHF (Fr)

5,2%

7

Dólar canadiense

CAD ($)

4,6%

8

Peso mejicano

MXN ($)

2,5%

9

Yuan chino

CNY (¥)

2,2%

10

Dólar neozelandés

NZD ($)

2,0%

11

Corona sueca

SEK (kr)

1,8%

12

Rublo ruso

RUB (₽)

1,6%

13

Dólar de Hong Kong

HKD ($)

1,4%

14

Dólar de Singapore

SGD ($)

1,4%

15

Lira turca

TRY ( )

1,3%

Otras

12,2%

Total[44]

200%

La libra y el euro fluctúan en valor entre sí, aunque podría haber correlación entre los movimientos en sus respectivos tipos de cambio con otras monedas tales como el dólar estadounidense. Las preocupaciones por la inflación en el Reino Unido llevaron al Banco de Inglaterra a incrementar los tipos de interés a finales de 2006 y 2007. Esto causó que la libra se apreciara en relación a otras importantes monedas y, con el dólar estadounidense depreciándose al mismo tiempo, la libra alcanzó el tipo de cambio de 1 £ = 2 US$, el 17 de abril de 2007, por primera vez desde 1991. La libra y muchas otras monedas principales continuaron apreciándose contra el dólar; la libra alcanzó un tipo de cambio de 1 £ = 2,1161 US$ el 7 de noviembre de 2007 porque el dólar cayó en todo el mundo. Desde mediados de 2003 hasta mediados de 2007, el tipo de cambio £/€ permaneció en la banda de 1,45€ (± 5%). Después de la crisis financiera global de finales de 2008, sin embargo, la libra se depreció de una manera muy rápida, alcanzando el tipo de cambio de 1£ = 1,38US$ el 23 de enero de 2009 y cayendo por debajo del tipo de cambio de 1£ = 1,25€ en abril de 2008. Una bajada más tardía ocurrió durante el resto de 2008, de una forma más importante el 29 de diciembre cuando el tipo de cambio con el euro llegó 1£ = 1,0219€, el más bajo en la historia, mientras que el tipo de cambio con el dólar estadounidense se depreció. La libra se apreció a principios de 2009 alcanzando un máximo contra el euro a mediados de julio de 1,17€. Los meses siguientes la libra se mantuvo constante contra el euro. El 27 de mayo de 2011 los tipos de cambio fueron: 1£ = 1,15€ y 1£ = 1,65US$.

El 5 de marzo de 2009, el Banco de Inglaterra anunció que inyectaría 75.000 millones de libras de nuevo capital en la economía británica, a través de un proceso conocido “ajuste cuantitativo”. Esta fue la primera vez en la historia del Reino Unido que se había usado esta medida, aunque el Gobernador del Banco, Mervyn King, sugirió que no era un experimento.

El proceso vio al Banco de Inglaterra creando dinero nuevo por sí mismo, que luego usaba para comprar activos tales como bonos del gobierno, pagarés asegurados o bonos corporativos. La cantidad inicial que se dijo que iba a ser creada a través de este método era de 75.000 millones de libras, aunque el Ministro de Hacienda, Alistair Darling, había dado permiso para crear hasta 150.000 millones si era necesario. Se esperaba que el proceso ocurriría en un período de tres meses y que se verían los resultados a largo plazo. El 5 de noviembre de 2009, unos 175.000 millones habían sido inyectados usando el ajuste cuantitativo y la efectividad del proceso tuvo menos éxito a largo plazo. En julio de 2012, el incremento final en la compra de activos financieros supuso que el ajuste cuantitativo llegó a los 375.000 millones, manteniendo sólamente bonos del Gobierno Británico, representando un tercio de la Deuda Nacional.

Tasa de inflación anual

El Banco de Inglaterra ha indicado (2009) que la decisión se había tomado para prevenir que la tasa de inflación cayera por debajo del objetivo del 2%. Mervyn King, el Gobernador del Banco de Inglaterra, sugirió que había otras opciones monetarias ya que los tipos de interés habían sido bajados al máximo (0,5%) y que era improbable que pudieran ser recortados aún más.

La tasa de inflación por año subió en los años siguientes, alcanzando el 5,2% (basada en el IPC) en septiembre de 2011, entonces decrecierón hasta, más o menos, el 2,5%, al año siguiente.

Monedas

Monedas predecimales

El penique de plata (abreviación: d) fue la principal moneda en circulación y a menudo la única desde el siglo VIII hasta el siglo XIII. Aunque algunas fracciones del penique se acuñaron (por ejemplo, el farthing y el medio penique), era más común encontrar peniques cortados por la mitad y cuartos para proveer de cambio. Se acuñaron muy pocas monedas de oro, siendo el penique de oro (que valía 20 peniques de plata) un ejemplo raro. Sin embargo, en 1279, el groat (que valía cuatro peniques) fue introducico, siguiéndole el medio groat en 1344. 1344 también vio el establecimiento de la acuñación de oro con la introducción (después del fallido florín de oro) del “noble”, que valía seis chelines y ocho peniques, junto con el medio y el cuarto de noble. Las reformas de 1464 vieron una reducción en el valor de la acuñación de la plata y del oro, cambiando el nombre del “noble” por el de “rial” y el “ángel” introducido con el antiguo valor del “noble”de 6/8..

El reinado de Enrique VII vio la introducción de dos importantes monedas, el chelín (abreviatura: s, conocido como el “testoon”) en 1487 y la libra (conocida como el “soberano”, abreviatura £) en 1489. En 1526, varias denominaciones nuevas de las monedas de oro se añadieron, incluyendo la “corona” y la “media corona” que valían cinco chelines y dos chelines y seis peniques respectivamente. El reinado de Enrique VIII (1509–1547) vio un alto nivel de degradación que continuó con el reinado de Eduardo VI (1547–1553). Esta degradación se paró en 1552, y se introdujo una nueva acuñación de plata, incluyendo monedas de: 1d, 2d, 3d, 4d y 6d. En el reinado de Isabel I (1558–1603), se añadieron el penique de plata de ¾ y el de 1½, pero estas denominaciones no duraron. Las monedas de oro incluyeron la media corona, la corona, el ángel, el medio soberano y el soberano.

Después de la sucesión del Rey escocés Jaime VI al trono inglés, se introdujo una nueva acuñación en oro, incluyendo el spur rial, el unite y el rose rial. El laurel les siguió en 1619. Las primeras monedas basadas en metal fueron también introducidas, cuartos de penique de estaño y de cobre. Las monedas de cobre de medio penique siguieron en el reinado de Carlos I. Durante la Guerra Civil Inglesa, varias acuñaciones de sitio se crearon, a menudo en denominaciones no usuales.

Después de la restauración de la monarquía en 1660, la acuñación se reformó, con la finalización de la producción de monedas hechas a golpes en 1662. La guinea se introdujo en 1663, pronto le siguieron las monedas de media, dos y cinco guineas. La acuñación en plata consistía en las denominaciones de: 1d, 2d, 3d, 4d y 6d. Debido a la generalizada exportación de plata en el siglo XVIII, la producción de monedas de plata llegó gradualmente a paralizarse, no emitiéndose la media corona y la corona después de 1750 y parando la producción de la moneda de seis peniques en 1780. Una respuesta fue la introducción de las monedas de cobre de uno y de dos peniques y la moneda de 1/3 de guinea en 1797. El penique de cobre fue la única de estas monedas que vivió mucho tiempo.

Para aliviar la escasez de monedas de plata, entre 1797 y 1804, el Banco de Inglaterra reacuñó dólares españoles (8 reales) y otras monedas españolas o de las colonias españolas para la circulación. Una pequeña reacuñación de la cabeza del Rey se usó. Hasta 1800, circularon a una tasa de 4/9 por 8 reales. Después de 1800, se usó una tase de 5/- por 8 reales. Entonces, el Banco emitió tokens de plata por 5/- (acuñados sobre dólares españoles) en 1804, seguido por tokens por 1/6 y 3/- entre 1811 y 1816.

En 1816, una nueva acuñación en plata se introdujo en denominaciones de: 6d, 1/-, 2/6 (media corona) and 5/- (corona). La corona se emitió intermitentemente hasta 1900. Fue seguida por una nueva acuñación de oro en 1817 consistente en monedas 10/- y de 1£, conocidas como medio soberano y soberano. La moneda de plata 4d fue reintroducida en 1836, seguida por la 3d (“thruppence”) en 1838, emitiéndose la moneda de 4d sólo para uso colonial después de 1855. En 1848, el florín 2/- se introdujo, seguido por el doble florín, que tuvo corta vida, en 1887. En 1860, el cobre fue reemplazado por el bronce en el farthing (cuarto de penique, ¼d), medio penique y el penique.

Durante la Primera Guerra Mundial, la producción del medio soberano y del soberano se suspendió y, aunque se restauró el patrón oro, las monedas vieron poca circulación a partir de ese momento. En 1920, el patrón plata, mantenido a 0,925 desde 1552, fue reducido a 0,500. En 1937, una moneda de níquel amarillento de 3d fue introducida; las últimas monedas de plata 3d se emitieron siete años más tarde. En 1947, la monedas de plata que quedaban fueron reemplazadas por cupro-níquel. La inflación causó que el farthing cesara en su producción en 1956 y fue desmonetizada en 1960. En las vísperas de la decimalización, el medio penique y la media corona fueron desmonetizadas en 1969.

Monedas decimales

Cronología de la acuñación británica:

En la actualidad, las monedas más antiguas en circulación son las de un penique y de dos peniques de cobre que se introdujeron en 1971. Antes de la decimalización, varias monedas habrían tenido más de 100 años de antigüedad, teniendo cualquiera de las cabezas de cinco monarcas.

En abril de 2008 un amplio rediseño de la acuñación se desveló. Los nuevos diseños fueron emitidos gradualmente a la circulación, empezando en el verano de 2008. Los nuevos reversos de las monedas de uno, dos, cinco, diez, veinte y cincuenta peniques representaban partes del Escudo Real, y la nueva moneda de una libra representaba todo el Escudo Real. Las monedas tienen los mismos tamaños, formas y pesos que las que tienen los diseños antiguos, que continuarán en circulación.

Billetes

Los primeros billetes de libras esterlinas se emitieron por el Banco de Inglaterra poco después de su fundación en 1694. Las denominaciones eran escritas inicialmente en los billetes en el momento de su emisión. Desde 1745, los billetes se imprimían en denominaciones entre las 20£ y las 1.000£, con cualquier cantidad impar de chelines añadida a mano. Los billetes de 10£ se añadieron en 1759, seguidos por los de 5£ en 1793 y los de 1£ y de 2£ en 1797. Las dos denominaciones menores se retiraron después del fin de las guerras napoleónicas. En 1855, los billetes se convirtieron para ser imprimidos enteramente, con denominaciones de: 5£, 10£, 20£, 50£, 100£, 200£, 300£, 500£ y 1.000£.

El Banco de Escocia empezó a emitir billetes en 1695. Aunque la libra escocesa era todavía la moneda de Escocia, estos billetes eran denominados en libras esterlinas para valores por encima de 100£. Desde 1727, el Banco Real de Escocia también emitió billetes. Ambos bancos emitieron algunos billetes denominados en guineas además de en libras. En el siglo XIX, las regulaciones indicaron que los billetes de menor valor debían ser los de 1£, un billete que no estaba permitido en Inglaterra.

Con la extensión de la libra esterlina a Irlanda en1825, el Banco de Irlanda empezó a emitir billetes de libras esterlinas, seguido más tarde por otros bancos irlandeses. Estos billetes incluían las denominaciones inusuales de: 30/- y de 3£. El billete más grande emitido por los bancos irlandeses fue el de 100£.

En 1826, se le dio permiso a los bancos que estaban a unos 105 km de Londres para que emitieran sus propios billetes. Desde 1844, se excluyó a los nuevos bancos de emitir billetes en Inglaterra y Gales, pero no en Escocia ni en Irlanda. Consecuentemente, la cantidad de billetes privados se redujo en Inglaterra y en Gales pero proliferó en Escocia y en Irlanda. Los últimos billetes privados ingleses se emitieron en 1921.

En 1914, el Tesoro introdujo billetes de 10/- y 1£ para reemplazar a las monedas de oro. Circularon hasta 1928, cuando fueron reemplazados por billetes del Banco de Inglaterra. La independencia de Irlanda redujo la cantidad de bancos irlandeses que usaban billetes de libras esterlinas a sólo cinco en el Norte de Irlanda. La Segunda Guerra Mundial tuvo un drástico efecto en la producción de billetes del Banco de Inglaterra. Temerosos de la falsificación en masa por los nazis (Operación Bernhard), todos los billetes de 10£ o más cesaron en la producción, dejando que el banco emitiera sólo billetes de 10/-, 1£ y 5£. Las emisiones de Escocia y de Irlanda del Norte no fueron afectadas, emitiendo en denominaciones de: 1£, 5£, 10£, 20£, 50£ y 100£.

El Banco de Inglaterra reintrodujo los billetes de 10£ en 1964. En 1969, el billete de 10/- fue reemplazado por la moneda de 50p como parte de la preparación para la decimalización. Los billetes de 20£ del Banco de Inglaterra fueron reintroducidos en 1970, seguidos por los de 50£ en 1981. Después de la introducción de la moneda de 1£ en 1983, los billetes del Banco de Inglaterra de 1£ se retiraron en 1988. Los bancos de Escocia y de Irlanda del Norte le siguieron, siendo el Banco Real de Escocia el único que siguió emitiendo en esa denominación.

Los billetes del Reino Unido tienen impresión en relieve (ej. Las palabras “Banco de Inglaterra”); marcas de agua, hilo metálico, hologramas y tinta fluorescente visible sólo con lámparas ultravioleta. Tres técnicas de imprenta están involucradas: litografía offset, entalladura e impresión tipográfica; e incorporan un total de 85 tintas especializadas.

El billete de 5£ de polímero, emitida por el Banco del Norte en el año 2000, es el único billete de polímero en circulación, aunque el Banco del Norte también produce billetes en papel de 10£, 20£ y 50£.

El Banco de Inglaterra produce billetes llamados “gigante” y “titán”. Un gigante es un billete de un millón de libras, y un titán es billete de cien millones de libras, de los cuales hay unos 40. Los gigantes y los titanes se usan sólamente en el sistema bancario.

Política monetaria

Como el Banco del Reino Unido ha recibido la autoridad delegada del Gobierno, el Banco de Inglaterra establece la política monetaria para la libra británica controlando la cantidad de dinero en circulación. Tiene el monopolio de emisión de billetes en Inglaterra y en Gales, y regula la cantidad de billetes emitidos por siete bancos autorizados en Escocia y en Irlanda del Norte. El ministro de economía y finanzas tiene poderes para dar órdenes al comité “si son requeridos por el interés público y en circunstancias económicas extremas” pero tales órdenes deben ser respaldadas por el Parlamento en 28 días.

A diferencia de los billetes, que tienen diferentes emisores en Escocia y en Irlanda del Norte, todas las monedas del Reino Unido son emitidas por la Real Casa de la Moneda, que es una empresa independiente (totalmente poseída por el Tesoro) que también emite monedas para otros países.

En las Dependencias de la Corona Británica, la libra Manx, la libra Jersey y la libra Guernsey no son reguladas por el Banco de Inglaterra y son emitidas independientemente. Sin embargo, son mantenidas a un tipo de cambio fijo por sus respectivos gobiernos, y los billetes del Banco de Inglaterra son moneda legal en las islas, formando algo parecido a una unión monetaria de hecho. Estas monedas no tienen códigos ISO 4217 por eso, el código “GBP” es usado para representarlas; son usados códigos informales donde las diferencias son importantes.

Los Territorios de Ultramar británicos son responsables de la política monetaria de sus propias monedas (donde existen), y tienen sus propios códigos ISO 4217. La libra de las Islas Falkland, la de Gibraltar y la de Santa Helena tienen un tipo de cambio fijado en 1:1 con la libra británica para los gobiernos locales.

Moneda legal y emisiones regionales

Moneda legal en el Reino Unido se define como aquélla “con la que un deudor no puede ser demandado si paga con ella”. Las partes pueden establecer una deuda por otros medios con consentimiento mutuo. Estrictamente hablando es necesaria para que el deudor pueda ofrecer la cantidad exacta debida y no hay obligación por la otra parte de darle cambio.

En todo el Reino Unido, las monedas de 1 y de 2 libras son monedas legales para cualquier cantidad, siendo monedas legales las otras monedas sólo para cantidades limitadas. Los billetes del Banco de Inglaterra son dinero legal para cualquier cantidad en Inglaterra y en Gales, pero no en Escocia ni en el Norte de Irlanda. Los billetes del Banco de Inglaterra de 10/- y de 1£ eran dinero legal, así como los billetes escoceses, durante la Segunda Guerra Mundial bajo la Ley de (Defensa) de la Moneda de 1939, derogada el uno de enero de 1946. Los billetes de las Islas del Canal y de la Isla de Man son sólo dinero legal en sus respectivas jurisdicciones.

Los billetes escoceses, de Irlanda del Norte, de las Islas del Canal, de la Isla de Man, de Gibraltar y de las Falkland pueden ser ofrecidos en cualquier sitio en el Reino Unido, aunque no hay ninguna obligación de aceptarlos como medio de pago, y la aceptación varía. Por ejemplo, los comerciantes en Inglaterra generalmente aceptan billetes escoceses y de Irlanda del Norte, pero algunos que no los conozcan pueden rechazarlos. Los comerciantes en Inglaterra, generalmente no aceptan los billetes de Jersey, Guernsey, Isla de Man, Gibraltar y Falkland, pero los billetes de la Isla de Man son aceptados generalmente en Escocia y en Irlanda del Norte. Los billetes del Banco de Inglaterra son aceptados generalmente en las Falklands y en Gibraltar, pero, por ejemplo, los billetes escoceses y los de Irlanda del Norte no. Como todos los billetes están denominados en libras esterlinas, los bancos los intercambiarán por billetes emitidos localmente a valor nominal, aunque algunos, en el Reino Unido, han tenido problemas al cambiar libras de las Islas Falkland.

La moneda de curso legal puede ser rechazada si no es para pagar una deuda. Por ejemplo, un tendero puede ofrecer mercancías para su venta pero no está obligado a aceptar el pago en moneda de curso legal si alguien intenta comprarlas porque no existe una deuda en el tiempo del pago; mientras que a un comensal que ha consumido una comida en un restaurante, y que, por lo tanto está en deuda, no se le puede rehusar su pago en moneda de curso legal.

Las monedas conmemorativas de 5£ y de 25p (corona), raramente vistas en circulación, son moneda de curso legal, así como las monedas de lingotes emitidas por la Casa de la Moneda.

Moneda

Cantidad máxima que se puede usar como moneda de curso legal

5£ (antes de la corona de 1990)

Ilimitada

Ilimitada

Ilimitada

50p

10£

25p (antes de la corona de 1990)

10£

20p

10£

10p

5p

2p

20p

1p

20p

Valor

En 2006, la Biblioteca de la Casa de los Comunes publicó un documento de investigación que incluía un índice de precios en libras de cada año entre 1750 y 2005, en el cual 1974 era el año base, por lo que su índice era del 100%.

En referencia al período 1750-1914 el documento indica: “Aunque hubo una considerable fluctuación de un año a otro en los índices de precios antes de 1914 (reflejando la calidad de la cosecha, las guerras, etc.) no hubo el crecimiento constante a largo plazo que se ha tenido desde 1945”. Continua diciendo que “los precios han crecido más de veintisiete veces el valor que tenían en 1945”.

El valor del índice en 1751 era de 5,1, creciendo a un máximo de 16,3 en 1813 antes de disminuir muy poco antes del fin de las guerras napoleónicas al 10,0 y manteniéndose entre 8,5 y 10,0 al fin del siglo XIX. El índice fue del 9,8 en 1914 y llegó a un máximo de 25,3 en 1920, antes de bajar al 15,8 en 1933 y en 1934 -los precios eran sólo unas tres veces más altos de lo que habían sido 180 años antes.

La inflación tuvo un efecto espectacular durante y después de la Segunda Guerra Mundial -el índice fue del 20,2 en 1940, 33,0 en 1950, 49,1 en 1960, 73,1 en 1970, 263,7 in 1980, 497,5 en 1990, 671,8 en 2000 y 757,3 en 2005.

La tabla siguiente muestra la cantidad equivalente de mercancías que, en un año particular, podían ser compradas con 1£1. La tabla muestra que, desde 1971 hasta 2012 la libra británica ha perdido, más o menos, un 92% de su poder de compra.

Poder de compra de una libra británica comparado con el de 1971

Año

Poder de compra equivalente

Año

Poder de compra equivalente

Año

Poder de compra equivalente

Año

Poder de compra equivalente

Año

Poder de compra equivalente

1971

1,00£

1981

0,271£

1991

0,152£

2001

0,117£

2011

0,0900£

1972

0,935£

1982

0,250£

1992

0,146£

2002

0,115£

2012

0,0850£

1973

0,855£

1983

0,239£

1993

0,144£

2003

0,112£

1974

0,735£

1984

0,227£

1994

0,141£

2004

0,109£

1975

0,592£

1985

0,214£

1995

0,136£

2005

0,106£

1976

0,510£

1986

0,207£

1996

0,133£

2006

0,102£

1977

0,439£

1987

0,199£

1997

0,123£

2007

0,0980£

1978

0,407£

1988

0,190£

1998

0,125£

2008

0,0943£

1979

0,358£

1989

0,176£

1999

0,123£

2009

0,0952£

1980

0,303£

1990

0,161£

2000

0,119£

2010

0,0910£

Tipo de cambio

La libra es comprada y vendida libremente en los mercados de cambios de todo el mundo, y su valor relativo con otras monedas, por consiguiente, fluctúa. Ha sido una de las monedas más valoradas del mundo. El 14 de mayo de 2014, 1 libra valía 1,70 dólares estadounidenses (US$), 1,23 euros (€), 171,8 yenes (¥), 1,50 francos suizos (CHF), 1,85 dólares australianos (A$), 1,86 dólares canadienses (C$) o 102,3 rupias indias (INR).

Reservas

La libra esterlina se usa como una moneda de reserva en el mundo y, actualmente es la tercera moneda, en valor, mantenida como reserva, a mucha distancia de la segunda, que es el euro.